Resonancias: Revista de investigación musical

ISSN 0719 - 5702 (en línea); ISSN 0717 - 3474 (impresa)

N°43 /

Noviembre 2018

Portada Resonancias 43 WEB

Article

Hackeo ontológico y entornos Metatopia: performance motora, sistemas interactivos y experiencia subjetiva

By Alicia Peñalba

Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal, Universidad de Valladolid
This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Rubén López-Cano

Departamento de musicología, Escola Superior de Música de Catalunya
This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
Resumen
El proyecto Metabody cuestiona la homogeneización inducida por las tecnologías de comunicación y propone los entornos Metatopia:  instalaciones interactivas compuestas de estructuras sobre las que se proyectan luces, arquitecturas virtuales y sonido sintetizado. Los participantes se colocan dentro del dispositivo con sensores que transforman todos los elementos de manera no lineal ni cartesiana con el fin de promover el hackeo ontológico: la emergencia de formas diversas de corporalidad y cognición. Este trabajo estudia la experimentación de los sujetos con el dispositivo para conocer sus procesos de alteridad corporal y cognitiva y todos los componentes de su experiencia. Se ha realizado una observación sistemática de sus performances corporales, funciones gestuales y tipos de interacción con el entorno y, a través de entrevistas en profundidad, se abordan sus experiencias subjetivas. Los resultados se modelan a través de teorías de la cognición corporeizada enactiva; las categorías de movimiento de Laban; el habitus de Bourdieu y los principios del ontohacking que propone el proyecto:desalineamientos, metagaming, amorfogénesis y    flexinámica. Los resultados muestran vivencias de entrecruzamiento de modalidades perceptuales; metaforización y dislocamiento subjetivo producido por la pérdida del sentido de control y la noción de tiempo-espacio; así como la disolución de las fronteras entre sujeto y entorno.

Cognición musical enactiva - Instalación interactiva no lineal - Metabody - Subjetividad musical - Ontohacking - Interacción con instrumentos digitales

 

Ontohacking and Metatopia environments: motor performance, interactive systems and subjective experience

Metabody Project challenges standardization induced by communication technologies. Its main proposal consists in a series of environments named Metatopia: interactive installations made up of structures on which lights, virtual architectures and synthesized sound are projected. Participants situate themselves inside the device equipped with sensors that transform all elements in a non-linear, non-cartesian fashion with the purpose of encouraging ontological hacking: the emergence of diverse forms of corporeality and cognition. The present study focuses in participants’ experimentation with the device, in order to learn about their processes of bodily and cognitive otherness and the whole range of components making up their experience. A systematic observation has been conducted of their bodily performances, gestural functions and types of interaction with the environment, while in-depth interviews reveal their subjective experiences. Results are modeled by resorting to theories of embodied enactive cognition; Laban’s categories of movement; Bourdieu’s habitus; and the principles of ontohacking furthered by the project:disalignements, metagaming, amorphogenesis and flexinamics. The results disclose experiences where perceptual modalities crisscross and there take place metaphorization and subjective dislocation as a result of sensing the loss of control and the space-time notion, as well as the blurring of frontiers between the subject and the environment.

Enactive musical cognition - Non-linear interactive installation - Metabody - Musical subjectivity - Ontohacking - Digital Music Instrument interaction

Resonancias vol. 22, n° 43, julio-noviembre 2018, pp. 133-157. 
DOI: https://doi.org/10.7764/res.2018.43.7
PDF

1. El proyecto Metabody y los entornos Metatopia

Metabody es un proyecto europeo filosófico, artístico y social, liderado por Jaime del Val, que cuestiona la homogeneización corporal y cultural inducida por las actuales tecnologías de comunicación y control.[1] Una de sus propuestas son los entornos Metatopia:[2] instalaciones interactivas que consisten en estructuras físicas dinámicas y flexibles sobre las que se proyectan arquitecturas “digitales en transformación y movimiento constante”, luces y sonidos para crear entornos “emergentes y multisensoriales, diseñados tanto para la participación del público como para performances y danza” (del Val 2014c). Los participantes se conectan físicamente a la estructura e interactúan con todos los elementos a través de dos sensores (acelerómetros) situados en sus antebrazos. El diseño informático está pensado para que no se establezcan relaciones causales simples entre movimiento y estímulos audiovisuales. El objetivo es invitar a los participantes a explorar el espacio de maneras poco habituales y descubrir nuevas formas de autopercepción, cognición y expresión.

Frente a las construcciones teóricas que conceptualizan nuestra era como antropoceno o capitaloceno,[3] del Val sugiere que lo que subyace a ambas nociones son organizaciones algorítmicas. El algoritmo no solo se manifiesta en la paulatina digitalización de nuestras vidas cotidianas controladas por el Big Data. Nuestra era padece un “proceso reductor por el que el movimiento se alinea en geometrías y deviene calculable, algorítmico” y homogéneo. Nos movemos a partir de “segmentos reproducibles, codificables” dando lugar a “unidades cerradas y totalizadas” y a la “formación de líneas de fuerza, de dominación” (del Val 2017a, 48). El orden algorítmico actual tiene su antecedente en los trazados de las primeras ciudades griegas o en los principios geométricos de la perspectiva en la pintura del Renacimiento: intentos exitosos por dominar el espacio y los cuerpos que se mueven dentro de él.

Por ello, la propuesta del proyecto Metabody es “pensar el movimiento como apertura, como siempre incipiente y abriéndose a algo que aún no es”. Aboga por una “noción expandida del cuerpo como campo de relaciones de movimiento de infinita complejidad” (del Val 2017a). Para desarrollar estos principios, Metatopia propone una filosofía radical del movimiento que se desarrolla en principios y técnicas de ontohacking o hackeo de la propia ontología cognitivo-corporal. Estas pretenden la experimentación de modos alternativos de movimiento que detonen determinadas ecologías relacionales que escapen al cálculo y la reducción. Las técnicas principales son el desalineamiento, el metagaming, la amorfogénesis y la flexinámica.

El desalineamiento consiste en cambiar la corporalidad a través de micromovimientos y microdesplazamientos no habituales informados por nuestro propio sistema propioceptivo. Ellos consiguen microdesviaciones de los patrones de movimiento conocidos y “generan nuevas conciencias del movimiento en microescalas y microtemporalidades” propiciando “nuevas formas de propiocepción” (del Val 2014b). 

Vídeo 1 / Movimientos de desalineamiento (Metabody Forum, Madrid 2017).[4] (Acceder al vídeo en este enlace.)

Metagaming se refiere al modo particular de realizar el mapeo entre los sensores y el dispositivo interactivo. Su objetivo es evitar el control directo del sujeto sobre el entorno y de este sobre él. Para ello evita todo gesto manual de control, la producción de correspondencias lineales entre movimiento y transformaciones de los entornos, la repetición coreográfica, la producción de espacios cartesianos, la perspectiva y la correspondencia entre los planos sonoro y visual. Promueve la intra-acción, concepto propuesto por Barad (2007) “que va más allá de la noción de interacción ya que el propio entorno físico y digital surgen por completo de los gestos de interacción e invita a descubrir nuevos gestos, no habiendo entorno e interactor predefinidos” (del Val 2016a), ni “relación de exterioridad con el entorno o de los intra-actores entre sí” (del Val 2017a).

La amorfogénesis se refiere al diseño de entornos interactivos digitales no cartesianos y no representacionales que producen arquitecturas virtuales que se transforman a partir del movimiento. Propone la emergencia permanente de lo amorfo como “una nueva condición perceptual” (del Val 2014a) y la descentralización de la corporalidad normativa a partir de un principio de la cognición enactiva: sujeto y entorno se construyen simultáneamente en el mismo proceso de exploración perceptual (Varela, Thompson, y Rosch 1992). Se trata de “una máquina para abrir la percepción a la indeterminación” (del Val 2014a) (ver Imagen 1, Imagen 2 y Vídeo 2).

Imagen 1. Malla proyectada bidimensionalmente

Imagen 1 / Malla proyectada bidimensionalmente. Foto: Reverso/Jaime del Val.

Imagen 2. Malla proyectada tridimensionalmente

Imagen 2 / Malla proyectada tridimensionalmente. Foto: Reverso/Jaime del Val.

  Vídeo 2 / Arquitecturas amorfogenéticas. (Acceder al vídeo en este enlace.)

Por último, la flexinámica es la técnica de construcción de espacios físicos no cartesianos,dinámicos e indeterminados, a partir de módulos ultraportables y plegables que se fundamentan en la flexibilidad de sus componentes y en su posibilidad de ensamblaje múltiple a diversas escalas y con variantes infinitas. Son “estructuras físicas conectadas a cuerpos” humanos que funcionan como extensiones de ellos (del Val 2016a) (ver Vídeo 3 e Imagen 3).

  Vídeo 3 / Estructuras flexinámicas(Acceder al vídeo en este enlace.)

Combinando estas técnicas se ensamblan los entornos intra-activos Metatopia: una instalación que busca facilitar la mediación, amplificación y transformación perceptual dentro del continuum sensorial transmodal, en definitiva el ontohacking (ver Vídeo 4, Vídeo 5 y Vídeo 6). Este concepto clave enel discurso del Metabody se puede definir como el “hackeo, deconstrucción y reinvención creativa, no del contenido, sino de las estructuras perceptuales que articulan las tecnologías de información, comunicación y en general todas las que tienden a estructurar el cuerpo social o la subjetividad” (del Val 2016b). Esto es, la posibilidad de suspensión de la corporalidad y cognición habituales; a su disolución a favor del ejercicio de movimientos y formas perceptuales distintas y diversas, caracterizadas por la co-emergencia de entorno y organismo, las propiocepciones expandidas, y la sustitución de la interacción por intra-acción.

 

Vídeo 4 / Performance de Jaime del Val con el entorno Metatopia (Toulouse 2015). (Acceder al vídeo en este enlace.)

Vídeo 5 / Diferentes performances con el entorno Metatopia. Metabody Forum (Toulouse 2016). (Acceder al vídeo en este enlace.)

Vídeo 6 / Resumen de actividades Metatopia del año 2015-2016. (Acceder al vídeo en este enlace.)

El proyecto Metabody, a través de sus técnicas, discursos y entornos Metatopia, promueve la exploración de formas alternativas de cognición y corporalidad. El objetivo general de este trabajo es, a partir de la investigación a fondo de experiencias concretas de varios participantes con estos dispositivos, definir sus procesos de hackeo ontológico, las formas de manifestación de la alteridad corporal y cognitiva a las que dan lugar y los elementos que intervienen en ellas. Para ello, se proponen los siguientes objetivos específicos:

  • Describir los elementos de la performance motora de los sujetos.
  • Detectar los diferentes tipos de interacción que implementaron con el dispositivo.
  • Definir los elementos y procesos más importantes de su experiencia subjetiva.
  • Evaluar cómo cada participante puso en marcha los principios del ontohackeo (desalineamiento, amorfogénesis, metagaming y flexinámica) y cómo se articularon y adoptaron diversas funciones en sus experiencias específicas.

2. Cognición musical corporeizada: de la performance motora al hackeo cognitivo

Elenactivismo es una corriente de los estudios de cognición corporeizada[5] que considera la cognición como “un tipo de proceso de ajuste dinámico en el que el cerebro, como parte de y junto a todo el organismo en su conjunto, se establece en el tipo correcto de sintonía con el entorno, un entorno que es físico, pero también social y cultural” (Gallagher 2017, 160). Desde esta perspectiva, la percepción no se reduce a un mero registro pasivo de los rasgos del exterior. Es toda una forma creativa de construcción de sentido basada en la historia corporizada del sujeto donde el mundo y la mente emergen juntos en el mismo proceso (Varela, Rosch y Thompson 1992, 202-206).

Una manifestación del papel del cuerpo en la cognición musical, la encontramos en las metáforas que usamos para verbalizar las experiencias musicales. En su teoría de la Embodied Mind, Johnson (1987) afirma que parte de nuestro pensamiento, nuestra forma de entender el mundo, es metafórica en cuanto a que implica proyectar patrones de un dominio cognitivo a otro. De este modo, para el pensamiento abstracto, “es necesario utilizar esquemas más básicos” que “derivan de la propia experiencia inmediata de nuestros cuerpos” (Peñalba 2005). Como veremos más adelante, muchos de los sujetos que participaron en esta investigación, conceptualizaron sus experiencias con el entorno Metatopia a partir de este tipo de metáforas.

Otra manifestación de la cognición corporeizada la encontramos en las acciones directas que hacemos en nuestra interacción con lo musical. Existen muchos niveles de articulación, desde las acciones motoras fisiológicas básicas, hasta las simbólico-imaginativas (López-Cano 2006; 2008). Este trabajo se centra en la gestualidad manifiesta de la performance motora. Para su análisis se emplearán los principios teóricos sobre las calidades de movimiento propuestas por Rudolf Laban (1987), el concepto de habitus de Bourdieu (2012) y las funciones gestuales de Jensenius et al. (2010).

La teoría de análisis del movimiento de Laban propone diversas categorías para ayudar a actores y bailarines a describir y conceptualizar diferentes calidades de movimiento. Se basa en conceptos como el “effort (uso de la energía en el movimiento), los factores de movilidad (peso, espacio, tiempo y flujo de tensión muscular, cada uno con diferentes matices de cualidades) y las combinaciones de cualidades en acciones básicas” (Lombardo 2012, 17). Las partes del cuerpo implicadas en el movimiento hacen referencia a qué segmentos se usan con más frecuencia. El uso del espacio de movimiento corporal y la forma corporal emergente (Martínez y Epele 2012) se corresponden con el desplazamiento o el uso de diversos planos. En el eje vertical los movimientos pueden darse en el plano alto, medio o bajo y la forma corporal emergente de elevarse-hundirse. En el plano horizontal se tienen en cuenta los desplazamientos izquierda-derecha-delante-detrás y la forma corporal emergente de expandirse-contraerse. El tiempo del movimiento permite identificar gestos continuos o discretos (o sostenidos y súbitos, como los define Laban). Por último, el peso es una calidad que permite distinguir entre gestos ligeros y pesados en función de la acción de la gravedad que se les aplique.

El concepto de habitus se refiere a las rutinas motoras que empleamos regularmente. Para Bourdieu (2012) es el “sistema de disposiciones durables y transportables que, integrando todas las experiencias pasadas, funciona en cada momento como una matriz de percepciones, de apreciaciones y de acciones” gracias a las cuales desarrollamos varias tareas cotidianas.

Por otro lado, las funciones gestuales especifican intenciones del participante en relación con la performance. Jensenius et al. (2010) han reunido varias categorías funcionales propuestas por diversos autores. Los gestos instrumentales (Cadoz 1988) van encaminados a logar el control (en el caso de tocar un instrumento, buscan conseguir una sonoridad determinada, en el caso de la danza, unos pasos concretos).[6] Los gestos ancillares (Wanderley and Depalle 2004) constituyen los que acompañan y se asocian a los instrumentales.[7] Los gestos estéticos o expresivos (Davidson and Correia 2002; Dahl et al. 2010) no están implicados en la producción del sonido, sino que siguen el sonido de forma mimética con un fin expresivo (López-Cano 2005) como los gestos de danza, los gestos que imitan tocar un instrumento, los gestos que dibujan una calidad sonora con los brazos.[8]

Peñalba et al. (2015) proponen tres categorías de interacción con instrumentos digitales que permiten acercarse al estudio, que se gradúan desde el control unidireccional hacia el diálogo con el dispositivo: interacción basada en el movimiento, interacción basada en el sonido e interacción contingente, y se pueden solapar o encabalgar en cualquier improvisación. En la interacción basada en el movimiento, muy frecuente en bailarines, el usuario se mueve independientemente de la sonoridad y su intención al moverse no es la de controlar el sonido, sino que se suele partir de una idea gestual que se quiere desarrollar. La interacción basada en el sonido, frecuente en músicos, parte de un ideal sonoro que se trata de conseguir a través de la gestualidad. Los movimientos característicos son de tanteo o de exploración de los límites del dispositivo. La interacción contingente se produce porque existe una retroalimentación entre el gesto y el sonido. El sonido inspira a la persona a producir un tipo de gesto (por ejemplo, un sonido agresivo lleva a la persona a moverse con gestos bruscos, rectos, directos, rápidos). A la vez, el gesto produce un determinado tipo de sonoridad directamente derivada de la interactividad del sistema. Se produce una simbiosis entre la producción sonora y la gestualidad sin ser capaces de distinguir qué provoca qué. Requiere de una gran capacidad de escucha corporal y perceptual.

3. Metodología

La investigación se llevó a cabo durante la celebración del Foro Metabody 2017 en Medialab Prado en Madrid, los días 1 al 3 de diciembre de 2017. El evento incluyó mesas redondas, conferencias, demostraciones, clases teóricas y prácticas de experimentación corporal sobre los principios de Metabody. Las tareas de investigación se integraron en el programa de actividades. Esto permitió realizar la investigación con algunos participantes del foro, con un conocimiento profundo de la filosofía del dispositivo, y con otras personas ajenas al discurso Metabody.

3.1. El diseño

La experiencia de los participantes con el dispositivo Metatopia, se estructura en una secuencia de tres escenas, diseñadas por Jaime del Val a petición de los investigadores, con una duración total de veinte minutos durante las cuales las variables interactivas se fueron complejizando paulatinamente. Cada escena consiste en diferentes capas visuales y sonoras amorfogenéticas que se proyectan sobre una estructura flexinámica. El dispositivo flexinámico empleado en esta ocasión articula una composición de cinco módulos entrelazados entre sí con un módulo superior anclado al techo (verImagen 3y Vídeo 7). En su interior hay elásticos de sujeción que los participantes se colocan en antebrazos y muslos. La sujeción ofrece a la performance kinética de los participantes tanto soporte y anclaje, como resistencia y limitaciones en un entorno flexible pero con constricciones fuertes (ver Imagen 4).

 Imagen 3. Sistema flexinámico de paneles usados en la experiencia investigada

  Imagen 3 / Sistema flexinámico de paneles usados en la experiencia investigada. Foto: Reverso/Jaime del Val.

Imagen 4. Sistema de sujeción de la estructura flexinámica

Imagen 4 / Sistema de sujeción de la estructura flexinámica. Foto: Carlos Pineda, ISEA/Festival Internacional de la Imagen, Performance de Jaime del Val, Manizales 2017.

Vídeo 7 / Estructura flexinámica similar a la empleada en este estudio (Londres, abril de 2016). (Acceder al vídeo en este enlace.)

Las capas que se añaden al sistema flexinámico consisten en una serie de estímulos interactivos e inmersivos de sonido sintetizado en tiempo real y sampleos dinámicos; luces interactivas (ver Vídeo 8) y diversas arquitecturas virtuales amorfogenéticas que lo rodean y se proyectan sobre él (ver Vídeo 2). La dinámica de interacción e intra-acción de estos elementos con los participantes se realiza a través de dos acelerómetros colocados en los antebrazos de cada uno de ellos diseñados con las técnicas de metagaming queevita el control causal y cartesiano de las capas.[9]

  Vídeo 8 / Luces interactivas similares a las empleadas en esta experiencia (Amsterdam 2016). (Acceder al vídeo en este enlace.)

La primera escena consiste en una capa de luces interactivas y sonidos producidos por síntesis aditiva y frecuencia modulada. Las luces se mantienen a lo largo de las tres escenas. Cada uno de los dos focos de luz se conecta con un sensor sensible a modificaciones en parámetros de movimiento como la velocidad o la inclinación de los ejes. Los sensores controlan cinco parámetros: los tres colores RGB, el canal alfa y la intensidad de la luz.[10] Las variaciones de ambos sensores (uno para cada brazo) articuladas con las variables de los cinco parámetros, pueden producir casi infinitas combinaciones (ver Imagen 5).

Imagen 5. Capas de luces de la primera escena

Imagen 5 / Capas de luces de la primera escena. Foto: Reverso/Jaime del Val.

El nivel sonoro se basa en una secuencia simple de sonidos sintetizados en tiempo real por adición y por frecuencia modulada. Los primeros procesan amplitud, duración, frecuencia y seis parciales; los segundos amplitud, frecuencia base, parciales armónicos y modulación. Todos, además, están espacializados.El entorno acústico es continuo, dominado por glissandi de diversas velocidades y longitudes y desprovisto de cortes o contrastes abruptos (ver Vídeo 9). 

Vídeo 9 / Escena 1 (Metabody Forum, Madrid 2017). (Acceder al vídeo en este enlace.)

En la segunda escena se añade una arquitectura digital o capa de amorfogénesis. Se proyecta una malla en blanco y negro con dos parámetros de transformación conectados al sensor de cada brazo. La malla se contrae y expande, rota y se modifica con diversas velocidades según la información que ofrece cada uno de los sensores (ver Imagen 1 e Imagen 2).[11]

A nivel sonoro, la segunda escena introduce un sampleo de un solo sonido de voz (irreconocible como tal), cuya textura, ritmo o intensidad cambian a lo largo de la interacción.[12] En diversos momentos, la escena queda dominada por una pulsación muy robusta acompañada de ruido blanco de fondo alternada con sonidos granulares cortos (ver Vídeo 10).

  Vídeo 10 / Escena 2 (Metabody Forum, Madrid 2017). (Acceder al vídeo en este enlace.)

En la tercera escena se incorporan cuatro mallas de arquitecturas digitales o capas de amorfogénesis. Cada una de ellas se deforma, cambia de color, se expande o contrae de manera independiente. Todo ello interactúa con la capa de luces activada desde la primera escena. Pero ahora su presencia se intensifica, acentuando transformaciones en luminosidad y evanescencia. En el aspecto sonoro, se superponen más capas de síntesis y sampleos usando varios procesamientos de granulación, delay o síntesis cruzada y todo ello dispersándose a través de tres espacializadores (ver Imagen 6 y Vídeo 11).[13]

Imagen 6. Diversas capas de mallas y luces en la escena 3

Imagen 6 / Diversas capas de mallas y luces en la escena 3.

  Vídeo 11 / Escena 3 (Metabody Forum, Madrid 2017). Foto: Reverso/Jaime del Val. (Acceder al vídeo en este enlace.)

3.2. Los participantes

Se estudian sistemáticamente tres participantes con perfiles diferentes. Sus conocimientos sobre el proyecto y el dispositivo son diversos y las consignas previas al ejercicio tienen algunas modificaciones. Se les pide interactuar corporalmente con una secuencia de escenas similares.[14]

El primer participante es Lorenzo, de 31 años. Estudia el doctorado en musicología e investiga sobre música y trance en otras culturas. Conoce superficialmente el discurso de Metabody pues no ha asistido al resto de las actividades del foro. Aunque escucha testimonios de personas que experimentaron con el dispositivo, no ha observado a otras personas utilizarlo, por lo que carece de referencias previas. No sabe que la conexión del sistema se produce por la acción de los sensores y no está al tanto de las técnicas de ontohacking. En la entrevista previa a la experiencia nos informa que sus modalidades perceptuales más importantes son la auditiva y la táctil. Su relación con lo corporal la tiene un tanto abandonada pues en los últimos años se ha centrado en el trabajo intelectual. Se considera corporalmente “torpe”. Sus expectativas antes de interactuar con el entorno Metatopia son las de “perder la referencia”, entrar en una especie de trance. Como consigna de inicio se le pide que comience la exploración con micromovimientos, que escuche a su cuerpo y que se deje fluir.

El segundo participante es Jorge, de 26 años y estudiante de arquitectura. Ha participado en todas las sesiones del foro, de tal suerte que conoce el discurso y la filosofía del proyecto y ha participado en los ejercicios previos de desalineamiento corporal. Sin embargo, esta es la primera vez que experimentará con todas las variables juntas (luz, sonido, estructura, micromovimiento, etc.). Por ello, su expectativa es vivir la propuesta en su conjunto y no a través de algunos componentes parciales. Quiere descubrir experiencias sinestésicas que estima que pueden ir mucho más allá de lo verbalizable. Según sus apreciaciones, su principal modalidad perceptual es la visual y posee poca experticia en el trabajo corporal. Al igual que Lorenzo, se considera corporalmente “torpe”. La consigna de inicio que se le da es que comience con microtorsiones y micromovimientos; se le recuerda cómo funcionan los sensores; se sugiere que busque constantemente una gestualidad asimétrica, no cotidiana; se le pide evitar los desplazamientos y la sujeción del dispositivo con las manos. Se hace hincapié en que no busque afanosamente el control sino que entre en diálogo con el entorno Metatopia.

La última participante es Victoria, de 40 años y estudiante de máster en artes. Desconoce absolutamente el proyecto del cual solo conoce la información promocional del Foro Metabody 2017. No ha experimentado con las técnicas previamente, ignora los principios filosóficos y tampoco ha observado a otros participantes interactuar con la instalación. Tiene una relación estrecha con el cuerpo y lo corporal, pues según ella misma manifiesta, lo “escucha” habitualmente. Sus expectativas sobre la experiencia que va a tener son vagas. Se muestra nerviosa y afectada emocionalmente. Al ver la instalación la concibe como algo orgánico. Explicita que su modalidad perceptual más fuerte es la visual e informa que se le ha diagnosticado trastorno bipolar y está medicada. Viene precisamente atraída a la investigación por su condición de neurodiversidad, un término que aparece explícitamente en la información promocional del foro. A ella se le da la consigna de comenzar experimentando con micromovimientos y microtorsiones mostrándole ejemplos corporales para que los reproduzca por imitación. Se le explica la acción del sensor instándole a ejecutar movimientos no simétricos y poco habituales, solicitándole escuchar su cuerpo y dejarse fluir. Recibe la advertencia explícita de que el dispositivo no está pensado para el desplazamiento.

3.3. Técnicas de recogida de datos y análisis de los mismos

Se utilizan varias técnicas de recogida de datos para facilitar la triangulación de los mismos, como la entrevista y la observación sistemática. Todo el proceso se graba en vídeo y las entrevistas en audio, que posteriormente se transcriben. Dos observadores rellenan una plantilla con datos procedentes de los vídeos, de las observaciones en directo o de las narrativas de los propios participantes. 

3.3.1. Parámetros de la observación sistemática

La observación sistemática (Guest, Namey y Mitchell 2013) se centra en la performance motora de los participantes; el tipo de interacción que establecen con el dispositivo; y su experiencia subjetiva.

En el ámbito de la performance motora se analizan las calidades de movimiento: partes del cuerpo implicadas; espacio de movimiento corporal y la forma corporal emergente (plano horizontal con desplazamientos y vertical con el uso de los planos bajo, medio o alto); tiempo (gestos continuos o discretos); y peso (gestos ligeros o pesados). En el ámbito de los tipos de interacción se estudian la interacción basada en el movimiento, basada en el sonido y contingente. Con respecto a la experiencia subjetiva se observan: las modalidades perceptuales principales ejercidas durante la experiencia (visión, audición, o tacto); las metáforas cognitivas corporeizadas con las que expresan sus experiencias; el sentido de control (la sensación y cualidades de posesión o pérdida de control); el sentido de tiempo y espacio (si se mantuvo o no la conciencia del tiempo y el espacio); y los límites de uno mismo (la conciencia de la frontera entre el Yo y el entorno, es decir, el establecimiento de los límites corporales físicos).

3.3.2. Las entrevistas

Las entrevistas semiestructuradas (Fontana y Frey 2005) se realizan en dos fases. La primera, previa a la experimentación, recaba datos biográficos de los participantes, estado de ánimo, expectativas y conocimientos previos sobre el uso de dispositivos digitales. La segunda, posterior a la experiencia, parte de preguntas muy sencillas sobre el sentimiento tras la misma, para posteriormente profundizar paulatinamente en aspectos más concretos de la experiencia subjetiva. La graduación en la complejidad de las preguntas fue necesaria pues los participantes mostraban signos de desorientación y desconcierto en los momentos posteriores inmediatos a su inmersión en el entorno Metatopia. En la investigación informal con otros participantes del taller también se observó este proceso.

3.3.3. Análisis de los datos

Se organizan, reducen y categorizan los datos (Rubin y Rubin 2005) en torno a las siguientes categorías, que más adelante se organizan en sus relaciones jerárquicas.

Tabla metodologia

4. Resultados

A continuación, se describen los procesos de alteridad motriz y cognitiva que los participantes ponen en marcha en esta investigación a través de las diversas técnicas de hackeo ontológico propuestas por Metatopia: desalineamientos, metagaming, amorfogénesis y flexinámica.

4.1. Performance motora y desalineamientos

Como ya hemos comentado, Lorenzo posee poca información sobre el discurso del proyecto Metabody. Por ello, durante su performance, su posición en el espacio de acción se caracteriza por un desplazamiento intenso que moviliza todo el complejo flexinámico en el eje horizontal (ver Vídeo 12). El plano espacial en el que se mueve es medio bajo porque dice sentirse limitado por la estructura. Para el desplazamiento utiliza fundamentalmente sus piernas, los brazos y las manos que sujetan con frecuencia la estructura con una intención de control. Muestra principalmente gestos sostenidos y de carácter pesado. Con frecuencia realiza patrones motrices repetitivos[15] y tiende a ratificar sus habitus gestuales, no mostrando diversidad corporal. Se observan fundamentalmente gestos instrumentales orientados al control (o bien de la estructura o bien del sonido) y gestos ancillares derivados de una gestualidad poco diversa.

  Vídeo 12 / Desplazamiento en el eje horizontal (Metabody Forum, Madrid 2017). (Acceder al vídeo en este enlace.)

A diferencia de Lorenzo, Jorge ha asistido a todas las prácticas del foro, ha observado y experimentado con las técnicas de ontohacking y ha tenido el día anterior alguna primera experiencia con el dispositivo Metatopia. Sus movimientos iniciales recuerdan a los que realizó una compañera suya los días previos. Las partes del cuerpo que más utiliza son fundamentalmente los brazos y el tronco. Se apropia de la técnica de micromovimientos y microtorsiones en antebrazos, tronco, cabeza y dedos que mueve muy lentamente durante toda su experimentación. Usa un plano espacial medio bajo y no cambia su posición durante las tres escenas: no presenta desplazamiento. Su movimiento combina momentos de gestualidad sostenida con otros de gestualidad súbita asociada a movimientos más rígidos y aislados. En cuanto al peso no se puede establecer una valoración al respecto, pues no destaca significativamente por movimientos ligeros o pesados. Su habitus experimenta una progresión hacia lo diverso a medida que las escenas van avanzando y con frecuencia llega a posturas con alto componente de diversidad. Se observan gestos instrumentales y ancillares caracterizados por lo diverso (microtorsiones de tronco, brazos, manos, cabeza) y en ocasiones gestos expresivos consecuencia de la inspiración por lo sonoro o visual como movimientos de dedos, u orientación de la cabeza y posturas impuestas por el sonido, según él mismo relata.

La performance de Victoria es muy diferente a la de los otros dos participantes. Tampoco conoce ni las técnicas ni el discurso de Metabody por lo que su posición en el espacio de acción combina el desplazamiento con momentos de permanencia estática en una misma posición. En términos generales utiliza fundamentalmente brazos, manos y piernas en todas las escenas. Su espacialidad se desarrolla la mayor parte del tiempo en un plano medio alto. Sus movimientos cambian notoriamente en cada una de las escenas. La primera se caracteriza por movimientos de piernas y brazos y sus cambios de posición en desplazamientos amplios que tensan la estructura flexinámica al extremo en el plano horizontal. Presenta gestos sostenidos y pesados por lo general. Se observan movimientos instrumentales orientados al control y ancillares muy cercanos al habitus de la participante. En la segunda escena dominan los movimientos de dedos y manos, sin desplazamiento y súbitos, de carácter más ligero, fuera de su habitus y con una intención clara de mímesis del sonido y de la arquitectura visual. La propia participante menciona cómo experimenta sensaciones similares a las de un cyborg, con partes del cuerpo “desmontables”. En la tercera, utiliza brazos, manos (muñecas) y piernas, sin desplazamiento espacial, sostenidos y ligeros. Estos movimientos tienden a repetir su habitus. Los gestos instumentales van encaminados al control del sonido o a representarlo. Los gestos ancillares derivados de estos constituyen parte del vocabulario gestual habitual de la participante. En ocasiones se observan gestos estéticos o expresivos de imitación o mímesis del sonido o de la arquitectura visual.

4.2. Tipos de interacción y metagaming

Durante su performance, Lorenzo busca patrones de movimiento repetitivos que, desde su punto de vista, le permitan alcanzar su objetivo de entrar en trance. Su despliegue motor sigue una interacción basada en el movimiento que es, hasta cierto punto, independiente del sonido, luz, arquitecturas virtuales y la estructura flexinámica.[16] También muestra patrones gestuales repetitivos que buscan producir un efecto a nivel sonoro que lo conduzcan al trance con interacción basada en el sonido. Sin embargo, comenta en la entrevista, "buscaba patrones. Encontré patrones”, sin embargo, “a veces dentro del mismo patrón, cambiaba algo sonoro”: el resultado no correspondía al mismo gesto. Esto “era frustrante y me hacía buscar otro patrón”. En cierto sentido muestra cierta interacción contingente cuando, invitado por el dispositivo, abandona un patrón y busca otro nuevo porque el sistema frustra sus objetivos.

Jorge parte también de una interacción centrada en el micromovimiento al comienzo. No obstante, en seguida cambia a una interacción contingente comentando que la experiencia multisensorial le inspira movimientos sutiles y en ocasiones “el sonido le cautiva en posturas concretas de mucha tensión”.

Victoria también instaura una interacción basada en movimiento en sus constantes desplazamientos en la escena 1, pero en la escena 2 sus gestos se ven inspirados por el sonido mostrando una interacción contingente. En la escena 3 se produce una interacción contingente que presenta variedad de manifestaciones. En ocasiones, tanto la parte visual como la auditiva le invitan a mimetizar a través del gesto, en otras le inspiran momentos de danza (que no se observan descontextualizados del sonido sino invitados por este), simulación de interpretación de un instrumento musical de percusión (también inspirado por la arquitectura), gestos simbólicos de inhalación de aire y respiración acompañados de brazos (sugeridos por las imágenes de “naturaleza” que ella misma relata) (ver Vídeo 13).

  Vídeo 13 / Interacción contingente (Metabody Forum, Madrid 2017). (Acceder al vídeo en este enlace.)

4.3. Modalidades perceptivas y amorfogénesis

En la entrevista previa a la experiencia, Lorenzo manifiesta que para él, la modalidad perceptual sonora es más importante que la visual o táctil. En el entorno Metatopia experimenta una “amplificación” de la percepción en la que el sonido funciona como elemento desestabilizador, extraño. En su performance, la estimulación táctil tiene un papel secundario, aunque relevante, pues no forma parte de su habitus. La información visual la vive como un juego. Su experiencia perceptual es fundamentalmente monomodal-multimodal, pues cada estímulo lo procesa por un canal perceptual distinto.

Jorge, por el contrario, define la experiencia como “mezcla sensorial, sinestesia”. Especifica que en varios momentos “no sabe qué [estímulo] viene de qué input. Se convierte en una nebulosa”.[17] Aunque se considera una persona en la que lo visual es predominante, en su experiencia vive el sonido con un poder inusitado en él. En alguna ocasión expresa que este lo “cautiva”, incluso lo aprisiona, obligándole a realizar determinadas posturas de las que le cuesta mucho salir (ver Vídeo 14).

    Vídeo 14 / Sinestesia y paradoja de control (Metabody Forum, Madrid 2017). (Acceder al vídeo en este enlace.)

Congruente con la entrevista inicial, Victoria reacciona más a lo visual. Sin embargo, el sonido le ayuda a percibirlo todo “mucho más inmersivo” y la induce a no estar “totalmente consciente” al tiempo que, paradójicamente se percibe a sí misma como “hiperconsciente”. Lo define como “hipersensibilidad corporal aunque la única consciencia era observar y sentir”. Percibe frío en la segunda escena, aunque lo describe como agradable y le lleva a pensar en la articulación del cuerpo, como un cyborg, como un cuerpo “desmontable”, como se mencionó anteriormente. Los colores, en relación con las arquitecturas que emergen en la escena 3, le llevan a percibir un sentido fuerte de “naturaleza”.  

4.4. Metáforas cognitivas y flexinámica

Durante las entrevistas, los participantes expresan su experiencia a través de metáforas. Las metáforas cognitivas traslucen formas de entender el mundo y como tales son comprendidas más allá de la simbolización.[18] Muchas de las metáforas están relacionadas con la propia estructura flexinámica.

Lorenzo, pese a describir su experiencia como “muy racional”, también hace referencia al dispositivo como “un ser”. Siente que está “dentro de un ser vivo” que posee “vida propia” y por esa razón no lo puede controlar plenamente. El hecho de identificar el dispositivo como un ser vivo trasluce una forma de comprenderlo desde la imposibilidad de dominarlo y predecir sus respuestas.

Jorge se refiere a la experiencia como “simbiosis”, como “espacio líquido” y “nebulosa” haciendo referencia a la capacidad de interactuar contingentemente con el entorno, a la fluidez del tipo de interacción que permite, la ambigüedad perceptual que le provoca y el carácter difuso de su experiencia. El espacio líquido trasluce una comprensión de su vivencia como algo fluido, no forzado. La simbiosis da información sobre la capacidad de diálogo que se establece entre sujeto y entorno, pero la ambigüedad y nebulosa a la que hace referencia le confieren un carácter difuso, donde no se establecen claramente los límites entre el yo y el entorno.

Victoria, por su parte, describe la arquitectura flexinámica como una “criatura, un embrión, algo que se está creando […], en gestación”. En la escena 3 menciona que la estructura y la proyección de luces y arquitectura virtual le evocan elementos naturales como el “agua”. Señala que “al tocar la tela percibe moléculas de un todo”. Vive el espacio como un elemento de aislamiento que da sensación de seguridad y de confort pero que no la recluye, no se siente enclaustrada, siente que se puede expandir y deambular. La gestación da muestras de evolución, es posible que la evolución que ella misma atraviesa desde la escena 1 hasta la 3. El espacio implica una ambigüedad entre el “dentro” y el “fuera” que le invita a sentirse como una parte de un todo, como estar incluida en algo más grande, como la naturaleza ya mencionada anteriormente.

4.5. Experiencia subjetiva y hackeo ontológico

El hackeo ontológico se pone en evidencia con ciertos procesos de dislocación subjetiva que incluyen transformaciones en el sentido del control, el sentido del tiempo y del espacio y los límites de uno mismo.

4.5.1. Sentido de control

Una de las conductas más frecuentes en la búsqueda de control del dispositivo es la confirmación: la repetición inmediata de un gesto que intenta conseguir el mismo resultado sonoro anterior. El Metagaming obstaculiza esta conducta de manera eficaz, como se ha comentado previamente. La performance de Lorenzo tiende al control y sujeta firmemente el dispositivo con las manos en repetidas ocasiones. Cree que por momentos logró cierto grado de control. Sin embargo, al descubrir que la confirmación gestual no produce siempre el mismo resultado sonoro, se ve obligado “a buscar nuevos patrones”. Cuando la repetición inmediata no obtiene el resultado esperado, intenta inmediatamente con movimientos o bien derivados (variantes del gesto anterior) o bien antagónicos al primero (busca el gesto opuesto).

Jorge nunca intenta la sujeción del sistema flexinámico con las manos. Considera que al inicio de su performance intenta tomar control. Después de intentos frustrados, poco a poco desiste para dejarse guiar “por la intuición” hasta llegar a un momento en que no se sabe quién controla a quién.[19] Como vimos anteriormente, en algún momento sintió que el entorno, específicamente el sonido, lo controlaba a él manteniéndolo “cautivo” (ver Vídeo 14). Define también la interacción como una “simbiosis” o un “fluir” entre el dispositivo y él mismo como un abandono a la incertidumbre. Victoria, por su parte, describe su experiencia como un proceso en el que “te dejas llevar”. Lo único que hizo consciente fue “no hacer movimientos simétricos”, todo lo demás fue surgiendo. Reconoce no buscar causa-efecto o gestualidad de control y en este sentido admite que le gustó más dejarse llevar y “lo otro venía detrás”.

4.5.2. Sentido de tiempo y espacio

Si bien todos los participantes tienen veinte minutos divididos en tres escenas continuas, la sensación subjetiva del tiempo y el espacio varía mucho en cada uno de ellos. Lorenzo permanece consciente al espacio-tiempo cotidiano. Tiene miedo de dañar la estructura y gestiona sus acciones con mucha consciencia, permanece “en lo mental”. Controla la duración real de la actividad. Jorge, por el contrario, “pierde la noción del tiempo”. Tiene la sensación de que su inmersión dura muy poco y expresa que pierde “las referencias espaciales y temporales” habituales y en su lugar, “surge un orden nuevo” diferente a lo que estamos acostumbrados a vivir. Victoria también relata que “pierde sensación del tiempo”, que “deja de existir el tiempo”, “deja de existir lo de fuera, observadores, cámaras, etc”.[20]

Durante las observaciones informales se detecta que después de sus ejercicios con el entorno Metatopia algunos participantes muestran un alto grado de confusión. Pierden la noción de espacio/tiempo. Han vivido momentos de pérdida del eje de subjetividad. Les cuesta mucho trabajo comunicarse verbalmente. Algunos de ellos expresan que “la experiencia fue a un tiempo satisfactoria y perturbadora”, pues les aleja de las percepciones habituales a las que están acostumbrados.

4.5.3. Límites de uno mismo

Lorenzo consigna que los límites entre ambos están claros, la estructura y el entorno por una parte, y su propia consciencia corporal por otra. Jorge se refiere a su proceso como de una “disolución de la entidad como individuo”, ya que para él se produce una simbiosis entre el entorno Metatopia y el cuerpo, y relata que “los límites del cuerpo es lo primero que desaparece”. Victoria menciona cómo el dispositivo desde fuera se ve orgánico, como una criatura y estar dentro le hace sentir que es “parte de algo mayor, parte de un todo” con unos límites del Yo difuminados. En la escena 2 vive la estructura flexinámica como una extensión de sí misma y hacia la escena 3 sus movimientos se vuelven más continuos y su percepción de la estructura es más amplia. De forma paulatina la agencialidad pasa de concebir que la máquina es ella misma (el sonido y la arquitectura la transforman en cyborg, pero los límites del cyborg son claros, son ella) a una agencia compartida de límites difusos donde ella forma parte de un todo y es difícil establecer los límites físicos del Yo.

5. Discusión de resultados

5.1. Co-emergencia entre diversidad motriz y cognitiva

El análisis de los resultados muestra que el desalineamiento supone la ruptura de habitus motores y se caracteriza por calidades de movimiento inusuales y una ausencia específica de funciones gestuales. En la muestra estudiada se observaron tres tendencias de diversidad gestual: 1) el habitus del sujeto se afirmó impidiendo el desarrollo del desalineamiento; 2) el habitus se rompió permitiendo experiencias desalineadoras intensas; y 3) hubo una convivencia entre afirmación y ruptura de habitus lo que provocó un desalineamiento oscilante. Ahora bien, ¿cuál es la relación entre la diversidad corporal inducida por el desalineamiento y la diversidad cognitiva manifestada por las experiencias de dislocación de subjetividad?

Se observa que, por lo general, la mayor ruptura del habitus está motivada por el tipo de interacción contingente. Cuando esto ocurre tiene lugar una mayor metaforización y pérdida de las nociones de espacio-tiempo y límites de uno mismo con el entorno. No obstante, la ruptura del habitus no fue continua en todos los casos en los que se registró alteridad cognitiva. Si bien las técnicas de desalineamiento colaboran a la emergencia de estados de percepción diversa, esta no depende directamente de su presencia y desarrollo continuos. El diálogo profundo con el dispositivo estimula los desalineamientos al tiempo que las técnicas de estos últimos contribuyen a la inmersión e inter/intra-acción con el primero (Barad 2007). Sin embargo, el dispositivo por sí mismo no tiene la capacidad para inducir los desalineamientos, hace falta dar instrucciones previas a los participantes. [21] Como en la mayor parte del arte contemporáneo, dispositivo y discursos son indisociables.

Una pregunta que sería necesario plantear para futuras investigaciones sería la siguiente: si bien no es necesario una ruptura del habitus continuada para lograr diversidad cognitiva, ¿esta se puede dar sin la presencia en absoluto del desalineamiento?

Por otro lado, la diversidad motora que promueve el discurso de Metatopia es independiente de las competencias y experticia corporal de los participantes. Pese a que dos de los participantes reconocieron su “torpeza” motora, sus performances corporales fueron en extremo diferentes. Uno de ellos muestra un rango de exploración de desalineamiento y de rupturas con sus habitus extremadamente rica, colaboradora de diversidad cognitiva y tan satisfactoria para él que, tras la experimentación, dijo sentirse “capaz” corporalmente. Además, su ejecución tuvo momentos de notoria fuerza artística, la cual no descansa en la pericia motriz del sujeto, sino en su capacidad de intra-acción, de co-emergencia con el entorno. Esta idea sugiere una nueva línea de investigación en relación con la posibilidad del dispositivo de colaborar a modificar las preconcepciones sobre nuestra corporalidad, y a transformar nuestra subjetividad sobre ella y su uso como herramienta terapéutica, de autoconocimiento y desarrollo personal (Partesotti, Peñalba y Manzolli 2018).[22]

5.2. El hackeo ontológico

El hackeo perceptivo

Los resultados de este estudio muestran tres diversas modalidades perceptuales principales: 1) la monomodalidad se origina cuando cada estímulo es procesado por un canal distinto; 2) la transmodalidad o sinestesia, cuando un estímulo se percibe por canales no habituales (por ejemplo, cuando una participante siente frío con las mallas visuales en blanco y negro) y 3) la intermodalidad o percepción amorfa, cuando se produce una fusión de canales sensoriales (por ejemplo, la ambigüedad perceptual de un participante cuando indica que no sabía qué estímulos venían de qué sentido). Los casos en los que predomina la monomodalidad se acompañan de una sensación perceptiva de amplificación. Sin embargo, la sinestesia está muy unida al pensamiento metafórico (Marks 2011) y la intermodalidad está vinculada muy estrechamente a la diversidad cognitiva y los estados alterados de conciencia (Herbert 2011).[23]

Es necesario resaltar que, en las performances de dos de los participantes, el sonido tuvo un papel fundamental como amplificador de percepciones. Intervino e intensificó el estado de conciencia. En ocasiones sirvió de elemento facilitador de la transmodalidad y fue fundamental en que sus ejercicios estuvieran dominados por una percepción intermodal. En futuras investigaciones sería interesante estudiar la inmersión en estados alterados de conciencia desde otras perspectivas distintas a las que utilizan otras culturas basadas en la repetición de patrones.

La flexinámica también contribuye a favorecer la concentración y la evasión del mundo conocido. Su flexibilidad invita a percibirla como algo orgánico, algo con vida propia. Se observa que la metaforización está estrechamente vinculada a la inmersión. La metaforización discreta puede asociarse a poca inmersión con el entorno, poco abandono de los habitus corporales y poca diversidad cognitiva. En cambio, una metaforización corporal abundante, variada y rica, puede estar relacionada con una inmersión intensa, el abandono de habitus, mayor diversidad motriz y cognitiva y un ontohackeo más intenso. Puede ser entendida como un indicio de enactividad fuerte e intra-acción. Sin embargo, la metaforización también depende de otras variables, como la capacidad de verbalización general del sujeto y el tipo de experiencia vivida.[24]

El hackeo interactivo

Vivimos en una sociedad del control, en la que la libertad individual se obtiene por la capacidad de elegir y controlar la propia vida.[25] En Metatopia, el metagaming limita eficazmente las relaciones lineales, causales y cartesianas en el control del entorno. Aunque uno de los participantes alcanza por momentos cierta percepción de control, este siempre termina por frustrarse. Se observan tres tipos de relaciones con el control: 1) Intento de control siempre frustrado; 2) la sensación de sentirse controlado por el entorno (un participante fue cautivo del sonido) y 3) estado de flujo: una interacción armónica en la que entorno y organismo fluyen sin imponerse ni dominar uno al otro. Esta última posibilidad está estrechamente vinculada a la interacción contingente que al parecer es la puerta de entrada al diálogo intenso con el entorno, a la intra-acción, la propiocepción y la co-emergencia (Peñalba et al. 2015).

El hackeo espacio-temporal

Se observan dos procesos fundamentales en relación con la sensación temporal y espacial: 1) la preservación de coordenadas espacio-temporales habituales y 2) la disolución de las mismas, bien a través de la supresión espacio-temporal o de la constitución de un continuo espacio-temporal diverso. Esta experiencia es síntoma de alcanzar un estado de cognición diversa o, en términos del proyecto Metabody, de plasticidad motora y cognitiva (del Val 2017b). Estas transformaciones de sensación espacio-temporal pueden estar asociadas al desplazamiento de la pérdida de control en el entorno, produciendo a nivel local y efímero procesos que se han estudiado en dimensiones macrotemporales, como la ansiedad producida por la incertidumbre del futuro inmediato (Zaleski 2005) y la puesta en crisis de la vivencia de continuidad yoica vinculadas a la construcción de narrativas identitarias (Bruner 2003).

El hackeo del ser

Uno de los aspectos más significativos sobre la pérdida de la referencia del Yo tiene que ver con el sistema propioceptivo que nos permite tanto monitorizar nuestra gestualidad, como llegar a la conciencia de uno mismo y establecer límites físicos entre Yo y el entorno. Los datos arrojan dos tipos de procesos en relación con la propiocepción: 1) la diferenciación clara de fronteras entre Yo y el entorno y 2) su disolución, que se produce de diferentes modos: a) se distinguen las dos entidades pero estas entran en simbiosis; b) la experiencia de la estructura flexinámica es una extensión del Yo; c) la co-emergencia de entorno y sujeto; y d) una cierta percepción ecológica estable donde existe una conciencia de diferenciación entre sujeto y entorno pero, simultáneamente, la sensación de que uno forma parte del otro de manera indisociable. Es el caso de una de las participantes cuando afirma que sintió formar parte de algo mayor en su paradójico estado de hipersensibilidad: hiperconciencia en observar y sentir, pero sin conciencia total en lo que pasa. La propiocepción, entendida como monitoreo del ser, se mantiene como conciencia primaria y la conciencia de segundo orden se diluye, la conciencia del ser (Peñalba 2011).

A lo largo de esta investigación se han detectado algunos elementos y procesos implicados en las experiencias de hackeo ontológico a través de la interacción con los entornos Metatopia. En investigaciones futuras es necesario profundizar en los estados de conciencia que se establecen, el conjunto de emociones por los que transitan los participantes, así como explorar modalidades no verbales de comunicar su experiencia.[26] Otro aspecto que investigar es la mímesis motora y neuro-cognitiva implícita entre participantes y observadores incorporando la dimensión estética de estas performances, y de particular relevancia es realizar estudios con participantes con habilidades diferentes y neurodiversidad y el posible uso del dispositivo en situación de terapia o autoconocimiento en estudios longitudinales.

Bibliografía

Barad, Karen. 2007. Meeting the Universe Halfway: Quantum Physics and the Entanglement of Matter and Meaning. Durham: Duke University Press.

Bourdieu, Pierre. 2012. Bosquejo de una teoría de la práctica. Buenos Aires: Prometeo Libros.

Bruner, Jerome. 2003. La fábrica de historias. Derecho, literatura, vida. México: Fondo de Cultura Económica.

Cadoz, Claude. 1988. “Instrumental Gesture and Musical Composition”. Ponencia presentada en ICMC, International Computer Music Conference, Colonia, Alemania, 20 al 25 de septiembre.

Dahl, Sofia, Frédéric Bevilacqua, Roberto Bresin, Martin Clayton, Laura Leante, Isabella Pogi y Nicolas Rasamimanana. 2010. “Gestures in Performance”. En Musical Gestures: Sound, Movement, and Meaning, editado por Rolf Inge Godøy y Marc Leman, 36-68. Nueva York: Routledge.

Davidson, Jane W. y Jorge Salgado Correia. 2002. “Body Movement”. En The Science and Psychology of Music Performance: Creative Strategies for Teaching and Learning, editado por R. Parncutt y G. McPherson, 237-50. Oxford: Oxford University Press.

Davies, Jeremy. 2016. The Birth of the Anthropocene. Oakland: University of California Press.

Deleuze, Gilles. 2006. “Post-scriptum sobre las sociedades de control”. Polis. Revista Latinoamericana 13. Acceso: 3 de enero de 2018. http://journals.openedition.org/polis/5509.

Del Val, Jaime. 2014a. “Amorfogénesis”. http://metabody.eu/es/amorphogenesis/. Acceso: 3 de enero de 2018.

________. 2014b. “Desalineamientos”. http://metabody.eu/es/desalineamientos/. Acceso: 3 de enero de 2018.

________. 2014c. “Metatopia y entornos Metabody”. http://metabody.eu/es/metatopia/. Acceso: 3 de enero de 2018.

________. 2016a. “Metatopia-Metagaming- Medialab-Prado Madrid”. http://medialab-prado.es/article/metatopia-metagaming. Acceso: 3 de enero de 2018.

________. 2016b. “imf2016chile”. http://metabody.eu/es/imf2016chile/. Acceso: 3 de enero de 2018.

________. 2017a. “Algoriceno. Ecologías mayores y menores en la era del Big Data”. En ILIA, debates sobre la investigación en artes, editado por AAVV, 48-61. Guayaquil: Universidad de las Artes.

________. 2017b. “Metaterapias”. http://metabody.eu/es/metaterapias/. Acceso: 3 de enero de 2018.

Fontana, Andrea y James H. Frey. 2005. “The Interview. From Neutral Stance to Political Involvement”. En Handbook of Qualitative Research, editado por N. K. Denzin y Y. S. Lincoln, 695-718. Oaks / Londres / Nueva Delhi: SAGE.

Gallagher, Shaun. 2017. Enactivist Interventions: Rethinking the Mind. Oxford: Oxford University Press.

Guest, Greg, Emily E. Namey, y Marilyn E. Mitchell. 2013. “Qualitative Research: Defining and Designing”. En Collecting Qualitative Data: A Field Manual for Applied Research, editado por G. Guest, E. E. Namey y M. L. Mitchell, 75-112. Oaks / Londres / Nueva Delhi: SAGE.

Haraway, Donna. 2016. “Antropoceno, Capitaloceno, Plantacionoceno, Chthuluceno: generando relaciones de parentesco”. Revista latinoamericana de estudios críticos animales 3 (1): 15-26.

Herbert, Ruth. 2012. “Consciousness and Everyday Music Listening: Trancing, Dissociation, and Absorption”. En Music and Consciousness: Philosophical, Psychological, and Cultural Perspectives, editado por David Clarke y Eric Clarke, 1-18. Oxford: Oxford University Press.

Jensenius, Alexander Refsum, Marcelo M. Wanderley, Rolf Inge Godøy y Marc Leman. 2010. “Musical Gestures: Concepts and Methods in Research”. En Musical Gestures: Sound, Movement, and Meaning, editado por Rolf Inge Godøy y Marc Leman, 12-35. Londres / Philadelphia: Routledge.

Johnson, Mark L. 1987. The Body in the Mind: The Bodily Basis of Meaning, Imagination, and Cognition. Chicago: University of Chicago Press.

Laban, Rudolf. 1987. El dominio del movimiento. Madrid: Fundamentos.

Lombardo, Riccardo. 2012. “Análisis y aplicación de la teoría de Laban y del movimiento creativo en la dirección de conjuntos instrumentales en la formación de maestros en educación musical”. Tesis de Doctorado, Universidad de Valladolid.

López-Cano, Rubén. 2003. “Setting the Body in Music. Gesture, Schemata and Stylistic-Cognitive Types”. Ponencia presentada en la International Conference on Music and Gesture, Universidad de East Anglia, Norwich, Reino Unido, 28-31 agosto de 2003.

________. 2004. De la retórica a la ciencia cognitiva. Valladolid: Universidad de Valladolid.

________. 2005. “Los cuerpos de la música. Introducción al dossier Música, cuerpo y cognición”. Trans: Revista Transcultural de Música 9. Acceso: 29 de octubre de 2018. https://www.sibetrans.com/trans/articulo/175/los-cuerpos-de-la-musica-introduccion-al-dossier-musica-cuerpo-y-cognicion

________. 2006. “What Kind of Affordances are Musical Affordances? A Semiotic Approach”. Ponencia presentada en el coloquio L’ascolto musicale: condotte, pratiche, grammatiche. Bolonia, Italia, 23-25 de febrero de 2006.

________. 2008. “Che tipo di affordances sono le affordances musicali? Una prospettiva semiotica”. En L’ascolto musicale: condotte, pratiche, grammatiche, editado por D. Barbieri, L. Marconi y F. Spampinato, 43-54. Lucca: LIM.

________. 2009. “Música, cuerpo, mente extendida y experiencia artística: la gesticulación de Keith Jarret en su Tokyo ’84 Encore”. Ponencia presentada en la VIII reunión anual de la SACCoM: La experiencia artística y la cognición musical. Universidad Nacional de Villa María, Argentina, 25 y 26 de junio de 2009.

Marks, Lawrence E. 2011. “Synesthesia, Then and Now”. Intellectica 1 (55): 47-80.

Moore, Jason W., ed. 2016. Anthropocene or Capitalocene? Nature, History and the Crisis of Capitalism. Oakland: PM Press.

Partesotti, Elena, Alicia Peñalba y Jônatas Manzolli. 2018. “Digital Instruments and Their Uses in Music Therapy”. Nordic Journal of Music Therapy 27 (5): 399-418. DOI: 10.1080/08098131.2018.1490919.

Peñalba, Alicia. 2005. “El cuerpo en la música a través de la teoría de la Metáfora de Johnson: análisis crítico y aplicación a la música”. Trans: Revista Transcultural de Música 9. Acceso: 29 de octubre de 2018. https://www.sibetrans.com/trans/articulo/176/el-cuerpo-en-la-musica-a-traves-de-la-teoria-de-la-metafora-de-johnson-analisis-critico-y-aplicacion-a-la-musica

________. 2010. “Nuevas relaciones gestuales del intérprete”. Trans: Revista Transcultural de Música 14. Acceso: 29 de octubre de 2018. https://www.sibetrans.com/trans/articulo/15/nuevas-relaciones-gestuales-del-interprete

________. 2011. “Towards a Theory of Proprioception as a Bodily Basis for Consciousness in Music”. En Music and Consciousness: Philosophical, Psychological, and Cultural Perspectives, editado por David Clarke y Eric Clarke, 215-31. Oxford: Oxford University Press.

Peñalba, Alicia, María José Valles, Elena Partesotti, Rosario Castañón y María Ángeles Sevillano. 2015. “Types of Interaction in the Use of MotionComposer, a Device that Turns Movement into Sound”. En Proceedings of ICMEM, editado por R. Timmers, N. Dibben, Z. Eitan, R. Granot, T. Metcalfe, A. Schiavio y V. Williamson, 1-8. Sheffield: HRI Online Publications.

Rubin, Herbert J., e Irene S. Rubin. 2005. Qualitative Interviewing. The Art of Hearing Data. Thousand Oaks / Londres / Nueva York: SAGE.

Varela, Francisco J., Evan Thompson y Eleanor Rosch. 1992. De cuerpo presente: las ciencias cognitivas y la experiencia humana. Barcelona: Gedisa.

Wanderley, Marcelo M. y Philippe Depalle. 2004. “Gestural Control of Sound Synthesis”. Proceedings of the IEEE 92 (4): 632-44. Acceso: 29 de octubre de 2018. https://doi.org/10.1109/JPROC.2004.825882.

Zaleski, Zbigniew. 2005. “Future Orientation and Anxiety”. En Understanding Behavior in the Context of Time: Theory, Research, and Application, editado por Alan Strathman, 125-141. Londres: Routledge.

Listado de vídeos

(Acceder a la lista de vídeos en este enlace)

Vídeo 1. Movimientos de desalineamiento (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 2. Arquitecturas amorfogenéticas

Vídeo 3. Estructuras flexinámicas

Vídeo 4. Performance de Jaime del Val con el entorno Metatopia (Toulouse 2015)

Vídeo 5. Diferentes performances con el entorno Metatopia. Metabody Forum (Toulouse 2016)

Vídeo 6. Resumen de actividades Metatopia del año 2015-2016

Vídeo 7. Estructura flexinámica similar a la empleada en este estudio (Londres, abril de 2016)

Vídeo 8. Luces interactivas similares a las empleadas en esta experiencia (Amsterdam 2016)

Vídeo 9. Escena 1 (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 10. Escena 2 (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 11. Escena 3 (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 12. Desplazamiento en el eje horizontal (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 13. Interacción contingente (Metabody Forum, Madrid 2017)

Vídeo 14. Sinestesia y paradoja de control (Metabody Forum, Madrid 2017)



[1] Proyecto METABODY. Media Embodiment Tékhne and Bridges of Diversity, financiado por la EACEA (Education, Audiovisual and Culture Executive Agency). Dotación: 1.925.000 € http://metabody.eu/es/

[2] Para más información del proyecto véase su sitio http://metabody.eu/es/

[3] Términos empleados para referirse a la era afectada por la actividad humana y a la era dominada por el capitalismo (Haraway 2016, Davies 2016, Moore 2016).

[4] Acceder a la lista de vídeos en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/playlist?list=PLMbKYkVUcdwQSH87qQ4vTjPOjPJL4sVjt 

El listado completo de vídeos puede ser consultado al final del artículo.

[5] Para un resumen de los paradigmas cognitivos anteriores como el representacionismo y el conexionismo, así como de las teorías corporeizadas véase López-Cano 2004 y para aplicaciones de estas a la música y crítica ver López-Cano 2003; Peñalba 2005.

[6] En la investigación que nos ocupa, este tipo de gestos son los encargados del control visual, sonoro, o de movimiento de la estructura flexinámica.

[7] En el caso que nos ocupa, se observarán los gestos que se producen como consecuencia de los gestos de control, en especial la consecuencia que tiene en todo el cuerpo que la vinculación del sujeto con el dispositivo esté localizada en el giro e inclinación de los antebrazos.

[8] Para una descripción más en profundidad de estas tipologías, véase López-Cano 2009 y Peñalba 2010.

[9] Cada sensor registraba los cambios de inclinación, velocidad de desplazamiento, aceleración, etc.

[10] El sistema RGB se refiere a los tres colores primarios cuya combinación por síntesis aditiva es capaz de producir todos los demás. El canal o composición alfa define aspectos del tono y luminosidad de los tres canales de color al definir la opacidad del pixel (Jaime del Val, comunicación personal, 16 de enero de 2018).

[11] La inclinación de un sensor en un eje [y] y del otro sensor en el eje [z] se relacionan con los dos parámetros disponibles del objeto Cosine displace de Max-MSO-Jitter (cantidad y frecuencia) que deforman la malla de dos maneras distintas (Jaime del Val, comunicación personal, 16 de enero de 2018).

[12] Más específicamente la interacción selecciona la sección del fragmento sampleado a reproducir, su duración e intensidad (Jaime del Val, comunicación personal, 16 de enero de 2018).

[13] Los espacializadores son un sistema de altavoces distribuidos que producen efectos diversos como acercamiento, localización del sonido en un punto, etc. A cada parámetro del sonido y de las mallas se asignan distintas variables de cada sensor, como la inclinación y la velocidad en los distintos ejes (Jaime del Val, comunicación personal, 16 de enero de 2018).

[14] Aunque el diseño de las escenas es similar, son inevitables ciertas variables derivadas de los cambios en la estructura flexinámica de unos participantes a otros.

[15] Recordemos que Lorenzo está muy interesado en el trance e intenta experimentarlo a través de movimientos repetitivos.

[16] Para las tipologías de interacción véase la sección 2.

[17] En la entrevista inicial, Jorge declara explícitamente que experimentar con la sinestesia constituye una de sus expectativas principales.

[18] Véase la sección 3.

[19] La noche anterior una compañera del seminario tras su experiencia con el entorno Metatopia se expresa en los mismos términos: “no sé quién es… si soy yo la que controlo o el sonido me controla a mí”.

[20] Recordemos que los entrevistados no dialogan entre sí ni escuchan las entrevistas de los otros participantes.

[21] El sujeto que no muestra desalineamientos es invitado, tras darle diversas consignas, a experimentar de nuevo con el dispositivo y su performance resulta muy diferente.

[22] Durante el foro una persona con ontogénesis imperfecta, pese a sus grandes reticencias a experimentar con Metatopia, dijo sentirse extremadamente segura en el entorno. La experimentación del dispositivo por parte de personas neurodiversas y con capacidades diferentes será motivo de otra investigación.

[23] El enfoque cualitativo de esta investigación implica un análisis   de los datos desde la propia experiencia, creencias e interpretaciones de los investigadores. En este sentido y en el futuro se considera importante realizar alguna aproximación autoetnográfica para comprender mejor todo el fenómeno.

[24] Otra participante del foro que tuvo una experiencia sumamente intensa, simplemente fue incapaz de verbalizar nada en los momentos siguientes a su ejercicio.

[25] Sobre las sociedades de control véase Deleuze (2006).

[26] Algunos autores abordan el estudio de este tipo de experiencias desde la medición de respuestas fisiológicas o uso de test para completar la información subjetiva. La presente investigación está centrada en la experiencia subjetiva y no busca ofrecer datos objetivables sobre estados cerebrales o psicológicos.

Sitios Relacionados