Resonancias: Revista de investigación musical

ISSN 0719 - 5702 (en línea); ISSN 0717 - 3474 (impresa)

N°48 /

Junio 2021

Portada Resonancias nº48 2021

Reviews

Ureta, Alfonso. 2020. A lo Humano y lo Divino. CD. Pirque: Producción independiente.

By María Antonieta Contreras Mundaca

Socióloga UC. Magíster en Arte, Pensamiento y Cultura Latinoamericanas, IDEA-USACH. Cantora a lo poeta, payadora y guitarronera
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Resonancias vol. 25, n° 48, diciembre-junio 2021, pp. 209-212.
DOI: https://doi.org/10.7764/res.2021.48.14
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Alfonso Ureta es compositor, arreglador y productor musical pircano, vocalista y líder del grupo “Los del Maipo”, ganador dos veces del Premio a la Música de Raíz “Margot Loyola”. En su primer disco en solitario, “A lo Humano y lo Divino”, muestra quizás la faceta más personal de su trabajo. La carátula lo muestra sentado tocando la guitarra grande o guitarrón chileno; de fondo, piedras en el suelo, un jarrón de greda y enredaderas en el muro. No es difícil imaginar que la imagen corresponda a su casa en el Cruceral de Pirque, pues este disco, de carácter independiente, fue grabado allí, en tierra pircana, nombrada como la cuna del guitarrón chileno. Se oyen a través de estas entonaciones varias generaciones de guitarroneros pircanos. Es también, en ese sentido, una obra que se sustenta en el carácter colectivo del arte que interpreta.

El disco se inscribe en el Canto a lo poeta, tradición poético musical de la zona central de Chile, donde se compone o refiere poesía estrófica cantada en melodías tradicionales, generalmente acompañadas de guitarra o guitarrón. La forma más usual de comprender esta tradición, es articulándola a través de la distinción entre “lo Humano” y “lo Divino”, que separa la práctica temáticamente y según su uso, y que explica la aparición histórica de esta tradición en los procesos de evangelización hispana (Astorga 2000, 56; Sepúlveda 2009, 38-42). Alfonso Ureta nos habla desde el centro de esta tradición, que aprendió por vía oral, tanto conceptual como geográficamente.

Abren y cierran el disco, décimas de presentación y despedida (1. “Por Presentación”, entonada en “La Común”; 2. “Introducción”, en la “Rosa Romero”; y 21. “Por Despedida”, en “La Colchagüina”), tal como en un canto a la rueda, ritual y comunitario, donde el cantor habla en primera persona, presenta la materia a tratar, a su tierra, a sí mismo y su instrumento (3. “Por la Guitarra Grande” en la entonación “La con Ay Sí”):

En el puente dos puñales

veinticinco cuerdas tiene

un espejo que interviene

pa' que reboten los males

cinco ordenanzas centrales

juntas sumas veintiuna

porque es de Pirque su cuna

ya lo dije y lo repito

con sus pares de diablitos

en el mundo no hay ninguna.

En un ámbito oral donde se privilegia el verso, y la música aparece como canal, “A lo humano y lo divino” da protagonismo a la música y el guitarrón, lo que permite llevar al formato digital, en buena medida, el efecto vibrante y envolvente del sonoro instrumento. En la sección “Guitarrón”, del sitio web del autor,[1] la boca del instrumento en primer plano permite ver que su creador fue don Segundo Tapia, de Puente Alto, el mismo que construyó para los antiguos guitarroneros pircanos. Este cordófono lírico, de batalla, con sus “dos puñales” y “un espejo que interviene”, tiene 25 cuerdas distribuidas en cinco ordenanzas, conformadas por cuerdas de diferente grosor (alambres y bordones) afinadas en el mismo tono, que abarcan hasta tres octavas cada cual (Agenpoch 1996, 8-9). Los diablitos, las cuatro cuerdas que van desde el puente hasta la caja y no al mástil, son un sello característico de la narrativa y la sonoridad a lo poeta, y suenan por simpatía. En el disco hay 21 entonaciones, tantas como cuerdas del guitarrón, excluyendo a los diablitos.

Las entonaciones se muestran a través de versos de composición propia, décimas, estrofas de 10 líneas o versos de más o menos ocho sílabas, con una estructura fija de rima consonante. El verso más distintivo del Canto a lo poeta chileno es el verso encuartetado: una cuarteta central que se desglosa en cuatro décimas, más una de despedida (Astorga 2000, 58; Sepúlveda 2009, 42), formato difícil para el campo de la música popular, en que se privilegia la canción corta. Quizás buscando constituir un producto musical, el disco propone un formato corto, la décima suelta, con extensiones que bordean como máximo los tres minutos, y que dan un espacio amplio al sonido del guitarrón. Aunque se extrañe la profundidad y complejidad del verso encuartetado, el disco logra sintetizar una buena muestra musical del Canto a lo poeta, pertinente al medio y didáctica en su resultado.

Es fácil seguir la narración del cantor gracias a letras sencillas, un canto abierto, sin excesivos arreglos, y una dicción correcta, todos aspectos que permiten atender al verso y distinguir la melodía. Esto constituye un cambio respecto del característico “canto de cabeza”, la voz nasal y aguda de los maestros y maestras antiguas, y el canto campesino en general. El recambio de las últimas dos generaciones, que incorpora formación profesional, amplificación y estudios de grabación, parece estar desplazando el Canto a lo poeta desde la nariz a la garganta. En ese movimiento, que es también el curso de la tradición, el canto pierde extrañeza y gana en afinación, pierde potencia y gana en claridad: este disco denota esa transición.

Su potencialidad pedagógica y su accesibilidad en varios medios (Portal Disc, YouTube, Spotify, Bandcamp) recuerdan el “Renacer del Guitarrón Chileno”, caset del año 1996, también grabado por cultores, donde complementa a la producción sonora un librillo de texto que incorpora la notación musical de las entonaciones. La posibilidad de escuchar el disco “A lo Humano y lo Divino” con un apoyo audiovisual o alguna notación accesible, por ejemplo, haría de este disco un material pedagógico muy útil para estos días.

Los dos segmentos centrales, a “lo Humano” y “lo Divino”, guían temáticamente y también se entrecruzan. “A lo Humano” está conformado por: 3. “Por la Guitarra Grande”, en la entonación “La con Ay Sí”; 4. “Mi tierra tiene un encanto”, en “La Españolita”; 5. “Por las Aves”, en “La Pajarera”; 6. “Un árbol cuando es caduco”, en “Rosa y Azahar”; 7. “Mi caballo se ha perdido”, en “La del diablo”; y 8. “Por el Ñato Eloy”, en “La Principalina”, en las que el cantor nos muestra su tierra, las aves, los árboles y el caballo, rearticulando un imaginario enraízado que transporta a una mirada campesina. Cierran el segmento: 9. “Por Wallmapu”, con “La Tres Fulminante”; 10. “Por 21 de Mayo”, entonada en “La Ladeá”; y finalmente 11. “Por Fiestas Patrias”, en “La del Medio", en que se esboza una noción de un nuevo Chile, fresca y contingente, con Wallmapu, la nación mapuche, apareciendo junto a las fiestas patrias chilenas. En las fiestas patrias de Alfonso Ureta, el nacionalismo común al folclor se ha sustituído por un sentido integrador, festivo y comunitario.

El tema político es tratado también desde el Canto a lo Divino, cuando sutil pero poderosamente, se invoca “al rey justo”, que contra todo pronóstico venció “al gran Goliat, filisteo” de un piedrazo, en el tema 14. “Por David”, interpretada en la entonación “La Aculeguana”. Completan el segmento “A lo Divino”: 12. “Por Creación”, en la entonación “La Fantástica”; 13. “Por el Diluvio”, en “La Caña con Choclo”; 15. “Por la Virgen”, en “La Pircana”; 16. “Por Nacimiento”, entonada en “La Mágica”; 17. “Por San Juan”, en “La Dentradora”; 18. “Por Padecimiento”, en “La Tarifeña”; 19. “Por el Judío Errante”, en “La Sí Ayayay”; y finalmente 20. “Por Apocalipsis”, en una entonación por “Revelaciones de un Sueño". Las décimas con estribillo, como la Rosa Romero o la Caña con Choclo, en que se introduce dicha frase al verso, complementan las temáticas con el paisaje cotidiano del suelo pircano.

Las veintiún entonaciones del disco pertenecen a la tradición, es decir que fueron aprendidas por vía oral, aprendidas generación tras generación en el contacto con los antiguos. Se conocen decenas de estas melodías. Vigentes en la oralidad, las entonaciones pueden variar de nombre o carecer de ellos, lo que hace del aprendizaje un proceso complejo, y de la memoria una habilidad fundamental. Alfonso Ureta muestra, nada más ni nada menos, veintiuna de esas entonaciones, cada cual con su verso hecho y arreglo en el guitarrón. Veintiún entonaciones es más de lo que se suele mostrar en discos o escenarios, si se considera la predominancia del verso encuartetado o el carácter dialóguico de la rueda. La cantidad de entonaciones y la fluidez del toquío del guitarronero, evidencian su condición de músico y los quince años de estudio y trabajo en el ámbito. El autor juega con este elemento, proponiendo un disco contundente, haciendo gala de su acervo, actitud por lo demás, también tradicional. Estas entonaciones cantadas en verso hecho y acompañadas por guitarrón, constituyen sin duda un aporte significativo al conocimiento y difusión del Canto a lo poeta en el ámbito musical.

Bibliografía

Asociación Nacional de Poetas Populares y Payadores de Chile, Agenpoch. 1996. Renacer del Guitarrón Chileno. Rancagua: Fondart. Disponible en: http://www.laguitarra-blog.com/wp-content/uploads/2012/08/Renacer-del-guitarron-chileno.pdf, y https://www.youtube.com/watch?v=tq1fFxfIFbk. Acceso: 1 de Abril de 2021.

Astorga Arredondo, Francisco. 2000. “El canto a lo poeta”. Revista musical chilena 54 (194): 56-64. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902000019400007.

Sepúlveda, Fidel. 2009. El Canto a lo Poeta: a lo Divino y la lo Humano. Análisis estético antropológico y antología fundamental. Santiago: Ediciones Universidad Católica de Chile.

Ureta, Alfonso. “Guitarrón Chileno”. http://www.alfonsouretam.com. Acceso: el 1 de abril de 2021.



[1] http://www.alfonsouretam.com/ (acceso: 1 de abril de 2021).

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