Resonancias vol.28, n°55, julio-diciembre 2024, pp. 215-218.
Desde hace varios años, Aurèlia Pessarrodona ha contribuido significativamente a los estudios del teatro lírico breve español, especialmente del siglo XVIII. Su tesis doctoral sobre la obra de Jacinto Valledor (Universitat Autònoma de Barcelona, 2010) y varios otros trabajos que han profundizado en la obra de este compositor[1] desde diferentes técnicas de análisis e interpretación sirven de preámbulo a este segundo volumen cuya primera parte apareció en el año 2019 publicada dentro de la serie Monumentos de la Música Española por el mismo Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Esta colección que excede ya el medio centenar de publicaciones ha mostrado en la última década una gran apertura hacia diversos géneros, estilos y contenidos, como lo señalan las publicaciones más recientes que se han referido a la música de salón y a los géneros chicos del teatro lírico, por citar solo algunos.[2]
El libro está centrado en las obras que Valledor compuso para los teatros madrileños a partir de 1785, cuando buscó instalarse definitivamente en la capital española por segunda ocasión. Introduce el tema haciendo un recuento de los estudios acerca de la tonadilla escénica tanto en la academia española como en la hispanoamericana. Así, tenemos un breve pero actualizado recuento –que se agradece bastante– de los principales estudios que se han realizado sobre el tema, debido al gran interés suscitado desde principios de siglo en géneros que la historiografía tradicional calificó como menores –ya sean las tonadillas, juguetes, sainetes, entremeses y demás términos– que, gracias a la labor de musicólogos como Begoña Lolo[3] o de literatos como Joaquín Álvarez Barrientos (solo por nombrar algunos), han cobrado mayor importancia. Gracias a este auge se ha logrado comprender el activo rol social y cultural que jugaron estos géneros en el territorio iberoamericano de finales del siglo XIX y comienzos del XX y su impacto en la vida cultural y social de las ciudades hispanas y americanas, lo cual cobra especial relevancia en América Latina para los estudios sobre el rol desempeñado por el teatro antes y durante las guerras de independencia.
Este segundo volumen reúne once de las veinticuatro tonadillas que se conocen de Valledor (el primer tomo consignaba las trece restantes) y específicamente se refieren a aquellas compuestas a partir de 1785 y puestas en escena hasta aproximadamente 1797. Además de un riguroso seguimiento biográfico del autor en este período de su ejercicio profesional en Madrid, la autora también nos ofrece un estudio contextual y estilístico desde diferentes perspectivas tocando breve pero puntualmente temas como las danzas, las estructuras formales y la expresión de los personajes, relacionando la escritura con las técnicas vocales de la época, los personajes con los intérpretes que conformaban en aquel entonces el escenario madrileño y presentando referencias muy valiosas al uso específico que Valledor hacía de determinados constructos sonoros, estereotipos escénicos y tópicos. También se incluye un exhaustivo estudio de las circunstancias de estreno de cada obra y lo que podría interpretarse superficialmente como datos anecdóticos, en realidad alimentan con mucha exactitud un universo que no solo fomentaba la producción de tonadillas, sino que las empleaba como expresión identitaria de la hispanidad frente a lo que se percibía como amenazas de estilos –e influencias políticas– extranjeros. En este sentido, si bien el estudio no es explícito al respecto, bien puede servir como referencia para estudios sobre identidad y alteridad en los años previos a la guerra de Independencia y su posterior proyección en América, donde el teatro lírico de géneros cortos tuvo también un importante rol en las situaciones políticas locales.
Las tonadillas incluidas son El chasco del abate (1785), La cantada vida y muerte del general Malbrú (1785), El instruido de moda (1785), Madrid a la vista (1785), El cuento del señorito (1786), El italiano fingido (1786), El cuento de la verdad (1786), Los genios opuestos (1787), Quien lo hereda no lo hurta (1790), Los majos de rumbo (c. 1790) y La maestra y la discípula (c. 1797). El texto incluye una escrupulosa declaración de los criterios editoriales, las fuentes empleadas, y los procedimientos de edición tanto para los libretos como para los materiales musicales. Como ya es costumbre en las publicaciones del CSIC, la melografía es cuidada, limpia y la edición ha sido concebida para poner la partitura al servicio de posibles intérpretes.
En el área del trabajo documental es de destacar en primer lugar la concienzuda comparación de las fuentes disponibles, provenientes de la Biblioteca Histórica Municipal de Madrid que alberga hoy un importante fondo procedente de los teatros madrileños del siglo XVIII. Otras fuentes empleadas se encuentran en la Biblioteca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y en uno de los casos del Fondo Subirá de la Biblioteca de Cataluña. No debe olvidarse que José Subirá fue el primero en llamar la atención sobre este género denostado y visto como una expresión menor y por tanto indigno de ganar la atención de los especialistas. Fue su minucioso trabajo al respecto en la década de 1930 lo que despertó el interés por la tonadilla, a cuyos estudios se sumaron numerosas ediciones de tonadillas arregladas con fines de divulgación. Sin embargo, las ediciones de Subirá muestran transcripciones de las fuentes originales para voz y piano para facilitar su interpretación en salas de concierto o como repertorio pedagógico. Pessarrodona prefiere ser mucho más fiel a las fuentes originales y transcribirlas para los orgánicos empleados en los teatros de la época. Las obras están escritas generalmente para violines a dos, bajo, maderas a dos que pueden ser tanto oboes como flautas y trompas a dos. De acuerdo con sus protagonistas, las tonadillas pueden ser a solo, a dos o tres, o tonadillas generales como La cantada vida y muerte del general Malbrú que llama la atención por su extensión, por su riqueza estilística y por su despliegue escénico. Se debe destacar la acertada toma de decisiones en lo que respecta a denotaciones técnicas en la partitura como la indicación de matices, articulaciones para los instrumentos de cuerda, entre otras, que facilitan el trabajo de los intérpretes y los acercan de manera más directa a este repertorio.
Especial comentario merece también la reconstrucción de los libretos que se ofrece aquí como complemento de la edición musical, revisión necesaria para quienes se interesan tanto en la puesta en escena de este repertorio como en el estudio crítico de sus textos. Esto ha significado un duro y arduo trabajo de revisión de fuentes literarias, la mayoría también provenientes de la Biblioteca Municipal de Madrid en la que se hallan varios ejemplares de una misma obra, pero con anotaciones cruzadas, referencias a otras obras, menciones a intérpretes específicos y vocabularios pertenecientes a localismos a veces difíciles de comprender sin un conocimiento profundo del contexto. Estas circunstancias, sin duda, han exigido de la autora un prolongado y meticuloso cotejo de fuentes y toma de decisiones editoriales al momento de construir la versión final que se presenta en la edición.
En el caso del valor conferido a la edición por su propia autora, se menciona, por un lado, explícitamente el propósito de poner a disposición de los intérpretes de habla hispana repertorios sencillos en idioma español que permitan el aprendizaje de obras escénicas de formato más manejable para principantes y, por otro lado, plantea desde el punto de vista musicológico un interesante camino de investigación: la posibilidad de estudiar los estilos en boga en la época de Valledor en los escenarios españoles y ofrecer tempranas explicaciones a la antigua diatriba sobre la preeminencia de los estilos español o italiano que al parecer no competían sino que se equilibraban o realizaban préstamos en ambos sentidos. Sus recursos se ponían al servicio de los requerimientos escénicos de las obras y es común encontrar su aplicación precisamente en personajes de una u otra nacionalidad o para enfatizar la acción narrada en escena, de acuerdo con las costumbres y usos en el muy concurrido, diverso y discutido escenario español de la época.
Una línea de investigación que no aparece mencionada en el estudio, pero que se agradece desde la perspectiva latinoamericana, es que estas publicaciones permiten acceder a materiales que no han sido digitalizados ni están disponibles vía online para investigadores que deseen establecer diálogos y conocer referentes del género en España y poder así entablar relaciones provechosas con sus propios trabajos sobre música escénica en sus países de origen, lo que confiere a este libro una proyección intercontinental que en otras experiencias ha nutrido numerosos libros y artículos en la última década. Por otro lado, no deja de resultar paradójico que sea más viable la edición de las tonadillas de Valledor en razón de que no son muy abundantes y que otros corpus, como el de Blas de Laserna o Pablo Esteve, se presenten como mucho más difíciles de publicar de manera completa precisamente por su abundancia, atendiendo a que en la época a la que nos referimos (último cuarto del siglo XVIII) se exigía que los compositores produjeran varias decenas de tonadillas en cada año teatral.
Finalmente, el libro conduce a una profunda reflexión sobre autores, géneros y mecanismos de producción musical considerados secundarios dentro de los discursos musicológicos históricos hasta comienzos del presente siglo y nos demuestra que aún queda mucho por decir sobre el extraordinariamente diverso, profundo y abundante mundo de la tonadilla escénica en el escenario ibérico.
Alemani Ferrer, Victoria. 2010. El piano en Valencia en los años del cambio al siglo XX (1879-1916). Colección Monumentos de la música española, LXXIX. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Álvarez Barrientos, Joaquín y Begoña Lolo. 2008. Teatro y música en España: los géneros breves en la segunda mitad del siglo XVIII. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.
Castel, José. 2016-2020. La fontana del placer. Juan Pablo Fernández-Cortés (ed.) Volumen 1 y 2. Colección Monumentos de la Música Española Tomo 82 y 82-2. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Pessarrodona Pérez, Aurèlia. 2006. “La tonadilla 'El valiente Campuzano' y 'Catuja de Ronda' de Jacinto Valledor como parodia de las comedias de bandoleros”. Campus Stellae. Haciendo camino en la investigación literaria 1: 505-514.
________. 2010. “La tonadilla escénica a través del compositor Jacinto Valledor (1744-1809)”. Tesis de Doctorado, Universitat Autònoma de Barcelona.
________. 2012a. Tópicos músico-coréuticos en la tonadilla escénica dieciochesca: funciones semióticas de la música de danzas y bailes en las tonadillas de Jacinto Valledor (1744-1809). Lisboa: Colibrí.
________. 2012b. “Desmontando a Malbrú: la dramaturgia musical de la tonadilla dieciochesca a partir de la cantada vida y muerte del general Malbrú (1785) de Jacinto Valledor”. Dieciocho: Hispanic Enlightenment 35 (2): 301-335.
________. 2015a. “Ritmos de tonadilla: algunas consideraciones a partir de la obra conservada de Jacinto Valledor”. Cuadernos de música iberoamericana 28: 87-114.
________. 2015b. “Concertantes, finales y acción en las tonadillas de Jacinto Valledor”. Nassarre. Revista aragonesa de musicología 31: 101-137.
[1] Para estudios sobre elementos musicales de la tonadilla véase sus trabajos sobre ritmo (2015a), estilos, secciones y formas (2007, 2015b), tópicos (2012a) y tratamientos de personajes (2006 y 2012b).
[2] Véase el trabajo de Victoria Alemani Ferrer sobre el piano en Valencia hacia inicios del siglo XX (2010), la edición de la zarzuela La fontana del placer de José Castell a cargo de Juan Pablo Fernández Cortés (2016-2020) y los dos tomos de las obras de Valledor (2019-2022).
[3] Especialmente útil como estudio seminal resulta “La tonadilla, ese género maldito” (Lolo 2002) y el libro recopilatorio sobre el tema editado junto con Joaquín Álvarez Barrientos (2008).
Vega Salvatierra, Zoila. 2024. [Reseña] "Pessarrodona, Aurèlia (estudio y edición). Jacinto Valledor (1744-1809). Tonadillas. Volumen 2. Obras del periodo 1768-1778. Monumentos de la música española tomo LXXXVI. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2022, 466 pp.". Resonancias 28 (55): 215-218.